1. Inicio
  2. Blog
  3. INSTANTE CON RAMA ROTA

INSTANTE CON RAMA ROTA

INSTANTE CON RAMA ROTA

Un bosque debería hacer ruido,

ruido a niños jugando al pilla-pilla,

a ropa blanca recién lavada,

a semillas de girasol pegadas al cielo.

Jamás a gasolina de motosierra

ni a restos de cerilla entre los dientes.

Tú no lo sabes, pero las lagartijas

son ángeles disfrazados.

Trepan por nuestras piernas y se cuelan

en los ojos para evitar que se quemen.

En su afán de ver,

rezan como un coro de voces blancas

y esperan a que tú nazcas.

No llores.

No aguantes la respiración.

No te escondas entre las nubes, a las que,

por cierto, nada les importas.

Recuerda por qué estás aquí.

Recuerda que cada árbol tiene la capacidad

de gritar igual que una madre frente a la tumba

de su hijo.

Fue donde naciste,

justo en la ausencia de oscuridad,

encima de esa rama rota,

dentro de ese bosque donde las raíces

se divertían haciéndote cosquillas.

Sabes de qué hablo, ¿no?

Hablo de dignidad,

dignidad por cada gota de lluvia,

por cada copo de nieve,

aunque todo,

absolutamente todo,

vaya a morir.

Menú